Abril  21, 2021

Episode 11: Algunas falacias cotidianas

La falacia como recurso relacional por un lado y por otro como estrategia discursiva para hacer daño.
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Música: Camilo Monery

Hola, mi nombre es Andrés Novoa y esto es KWX kuwoxati podcast.

Episodio No 11

Algunas falacias cotidianas

Preludio

Hemos visto tantas falacias rondando por todos los lugares, los chismes de pasillo, las mentiras de otros en redes sociales llamadas posverdad, y todo aquello que se pone como un tejido relacional que nos hace ser un circo bastante interesante. Variedad, rituales de mentiras, manipulación, risas, juegos, coqueteo, falacias a todos los niveles que están dentro de nuestra propia cotidianidad, y lo más gracioso y a la vez preocupante, es que las hemos normalizado de tal manera que ya no nos parecen un problema. En este episodio analizaremos unas cuantas falacias, a todos los niveles.

Puntos de fuga

La falacia, es un engaño, fraude o mentira, es algo con lo que intentamos convencer a otros, y cuando ya está instaurado en nuestra cotidianidad como parte natural, no hay vuelta atrás. Ya hace parte de nuestros rituales. Vamos a ver algunos ejemplos desde distintas perspectivas:

- Cuando nos dicen “impuesto transitorio”. Nada es más permanente que un impuesto transitorio, por ejemplo el impuesto 4x1000, una falacia creada en 1998, con una vigencia de 1 año para enfrentar la crisis económica de la época. Más de 20 años en un impuesto de vigencia de 1 año.

- Un ejemplo cotidiano para acallar a la opinión pública se da cuando desde las fuerzas militares, se comete un abuso de poder, o alguna falta que se hace viral, y salen en medios de comunicación diciendo “se ha abierto una investigación” y por supuesto no pasa nada. Luego uno los ve de generales, en ascensos, y sin responder por nada. (no es en todos los casos pero es muy común)

- Cuando una madre le dice a uno “venga que no le voy a pegar”, uno sabe muy adentro en lo profundo que va perdiendo. Lo que es claro es que uno sabe por lo general que se lo merece.

- Cuando un hombre está en cacería, y dice las siguientes frases “no haré nada que tu no quieras” o “Llegaré hasta donde tu digas”, nada más mentiroso que unas palabras decoradas que pueden terminar generando acoso o abuso hacia la mujer. Otras derivaciones en este sentido es la postura de quien dice ser amigo, pero está esperando como chulo que termine con el novio para aplicar una estrategia estructurada de conquista.

- Cuando un amigo en una fiesta dice “el último y nos vamos”, nada más mentiroso porque el último nunca será el último.

- Cuando un político dice en campaña “menos impuestos, más salario” y sale con cualquier pendejada. No voy a hablar de nombres pero comienza por Du y termina en qué. Sigan vendiendo el voto por un tamal.

- Cuando uno va a las tres de la mañana y destapa la olla del arroz y dice solo una cucharada, o abre la nevera y dice un mordisquito. No nos hagamos los guevones. El que ataca la nevera a las 3 de la mañana tiene voluntad de gordo.

- Cuando sabes que tu pareja está mal y le preguntas “¿Qué te pasa?” y ella responde “nada” y tu en tu corazón sabes que nada es todo.

- Cuando estás deprimido y siempre respondes “no me pasa nada” aunque sabes que estás muriendo por dentro y necesitas de alguien más para salir de ahí.

- Cuando dices “solo miraré Facebook un minuto” “veré el último capítulo de la serie en Netflix” o “jugaré solo un rato en la consola” y miras el reloj y ya son las 3 de la mañana.

- Cuando dices que la docena de huevos cuesta 1.800 pesos y no tienes ni puta idea de la economía Colombiana y eres Ministro de Hacienda y quieres hacer una reforma tributaria y has robado cualquier cantidad de plata.

- Cuando prometes que no te dormirás viendo una película o serie en compañía.

- Cuando tienes que encontrarte con alguien y dices “ya voy llegando” o “me demoro 5 minutos” y ni siquiera te has bañado.

- Aunque esta es irónica, y a veces en tono de humor, funciona perfectamente como falacia “venga que no es pa eso”.

- Cuando en la empresa te dicen “vamos a hacer una reingeniería” para justificar despidos, o el valor del respeto como algo básico de la empresa empezando por los tiempos, o queremos que crezcas con nosotros haciendo alusión a las pocas oportunidades que pueden aparecer en el camino.

- Cuando la marca país de tu país te dice que es un país de oportunidades. Solo basta con leer las noticias para saber que no es cierto.

- Cuando un infomercial te dice “toda Colombia está hablando de esto” o “si no te gusta te devolvemos tu dinero” o “por los siguientes 30 minutos tendremos un fabuloso descuento para ti” o “resultados garantizados”. Estas frases son solo un enganche que sabemos que no es real. Y por supuesto, el experto por lo general es un personaje ficticio.

- Cuando sales con tu novia y van a cine o a cenar, y te dice “No quiero nada” o “yo te robo chiquito” es un indicio total que lo que pidas será robado en el siguiente lapso cercano de tiempo.

- En la Universidad a mi me pasaba que la plata que le pedía a mi padre para las fotocopias nunca era para las fotocopias. Es un mito, mi padre nunca las vio. De la misma manera la falacia más grande de todas, “nos vamos a reunir solo a estudiar” es muy de ese estilo.

- El amigo fresco que tiene una cara ya conocida, y se lanza la frase “Parce, mañana le pago”. Es como la persona que dice “Yo si devuelvo libros”.

- Cuando los presuntos corruptos, asesinos, instigadores dicen, “en 68 años no he mentido, otra pregunta amigo, nos van a volver como Venezuela, hay que ponerle cuidado al 2022, o mis hijos son unas personas honorables”, uno sabe que va perdiendo. Así como el testigo en contra siempre puede morir por cualquier accidente con cianuro.

- Nada más igual que una persona que aduce que es diferente.

- Cuando el personero promete que va a colocar piscina en el colegio.

- Cuando una pareja dice, “démonos un tiempo” que por lo general un tiempo es un eterno. O la otra, que es bastante fuerte que es cuando una mujer quiere cortar de tajo algún intento de coqueteo, dice “es que te quiero como un hermano”. Una daga tremenda en el corazón.

- Cuando las abuelas dicen “yo trato a mis nietos como los traté a ustedes” y uno la mira en la distancia tratando de no morderse la lengua para no generar problemas.

- Cuando se lanza la frase mortal “no eres tu, soy yo” siempre es uno, nunca es el otro.

- Cuando un borracho se va a ir de una casa y dice “yo estoy bien, es más, manejo mucho mejor con algunos tragos”. Ahí, hay que mamarle gallo y esconderle las llaves del carro.

- Cuando tu pareja te pregunta ¿estoy gorda? La respuesta siempre será sin vacilar en el menor tiempo posible para no tener inconvenientes, casi sin dejarla terminar: nooooo no estás gorda.

Reflexiones finales

Es increíble la cantidad de falacias cotidianas que nos encontramos día a día. La mayoría ya normalizadas, algunas hacen parte de un mundo irónico relacional que nos permite buscarle buenos momentos a la vida y otras que son solo cortinas de humo, distracciones de los poderosos para seguir hundiendo a las personas que intentan sobrevivir.

Hay que recomponer nuestros lenguajes, ser más directos, si no se entiende preguntar, entender que podemos comunicarnos de múltiples formas. No más pajas mentales, sobre todo en las cosas estructurales necesitamos más personas que entiendan las distintas realidades y que actúen en consecuencia con ellas. Esto es muy sencillo, quienes nos representan deben hacer lo mejor para nosotros desde el punto de vista de la política, de proyectos y de construcción de realidades sociales.

Hay falacias de falacias. Unas que son parte de un juego comunicacional que no hacen daño, otras que si terminan siendo devastadoras para todos. Creo que es importante saber a quien exigirle claridad, verdad y transparencia y por otro lado, cuando hay que disfrutar de los juegos retóricos que nos da el lenguaje.

Cuando la mamá le diga algo, créale. Nada que hacer.

El lenguaje es infinito, y cuenta con distintas estrategias narrativas que deben encontrar su momento y su público. Leer el contexto permitirá hacer un uso adecuado de las palabras, de las historias, de las falacias y de las realidades.

Con esto acabamos este episodio de KWX Kuwoxati podcast, Comparta las falacias de la cotidianidad, hay millones. Sígame en @camaleonenojado en Instagram, en @AndrésNovoa en Facebook, o escriba a través de la plataforma de podnation.co, o escríbame a [email protected] Nos encontramos pronto. Buena energía.






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